Esgrima en el cole

A finales de noviembre, las niñas de 3.º a 6.º del cole recibieron una visita muy especial, ¡un profesor de esgrima!

Esgri…¿qué? ¿Profe qué es eso? Algunas caras fueron de auténtica sorpresa. 

Fernando, que lleva entrenando más de 16 años, fue la persona encargada de enseñarles a hacer esgrima.

Primeramente, la esgrima requiere mucha concentración, así que para comprobar que nosotras estamos atentas, Fernando nos hace un juego. Tenemos que seguir las instrucciones que él nos da, pero sólo antes dice la frase “Fernando dice…” Una vez comprobado nuestro nivel de atención, ¡ya estamos listas para empezar!

Después aprendimos los tipos de categorías que hay: espada, florete y sable. Nosotras trabajamos la espada.

Lo más importante antes de empezar es asegurar la protección de los participantes y el respeto entre los jugadores y con el público.

Una vez que sabemos las normas, es el momento de conocer los pasos:

  • Guardia: Es la posición de defensa. Sirve para estar preparados para lo que pueda pasar. 
  • Marchar: A partir de la guardia, podemos caminar hacia delante con este paso. 
  • Romper: Lo mismo que la marcha pero caminando hacia atrás.
  • Fondo: Con este paso se ataca, levanto la punta de la espada, estiro el brazo, lanzo una zancada e intento dar en el pecho al rival para conseguir un punto. 

Pero… ¿cómo conseguimos los puntos? ¡Pues muy sencillo!

La espada tiene un cable que está conectado al marcador. Cuando la punta toca al rival se enciende una luz verde o roja según el jugador, y sube un punto al marcador.

Hacemos un juego para ver si hemos aprendido los pasos. Las más atentas, las que mejor lo han interiorizado y las que más concentradas están, consiguen pasar a la final y hacer un combate de verdad.

Para realizar el combate como auténticas profesionales, comenzamos a vestirnos. El escudo protector en el pecho, la chaqueta, los guantes con el cable conectado a la espada, la máscara… Es muy importante recordar, que mientras estemos sin protecciones, la espada tiene que apuntar al suelo.

Ahora que ya estamos preparadas…. ¡Así que podemos empezar! Ponemos la espada para arriba y cuando el árbitro diga, comenzamos.

¡Qué bien nos lo pasamos! ¡Parecían auténticas profesionales!

Fue una experiencia muy divertida y un ratito en el que nos lo pasamos genial. Además, Fernando nos invita a ir a su escuela de esgrima. ¡Seguro que alguna repite!

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