Este curso, como hemos podido comprobar estos días, no empieza como cualquier otro: lo hacemos con las mochilas llenas de ilusión y con un cole que se transforma, con un montón de andamios, ladrillos y máquinas que nos hablan de un futuro renovado. Estamos en obras, sí, pero son unas obras que tienen mucho que ver con nuestro lema de este año: “Creciendo junto a ti”. ¿Quieres que te cuente por qué?
Nuestro lema queremos vivirlo en 4 direcciones muy claras:
1. Creciendo con nuestro alumnado.
Cada niña que cruza nuestras puertas comienza un camino único y emocionante cada año: unas aprenderán a sumar, otras a multiplicar, también a escribir o a redactar… Otras a descubrir lo apasionantes que son las ciencias o emocionarse con una buena lectura… Pero, sin ninguna duda, también queremos que, durante estos diez meses, crezcan en algo todavía más importante: aprender a ser buenas compañeras, a compartir lo mejor de sí mismas, a consolar a una amiga que esté triste, a dar las gracias por todo lo que tienen, a aprender que los errores forman parte del aprendizaje y que muchas veces siendo amable y regalando una sonrisa puedo cambiar un “mal día” de alguien… Porque creemos que crecer no es solo hacerse más alto o cambiar de talla de zapato, sino también aprender a ser cada día mejor persona en el cole, en casa y en el mundo que me rodea.
2. Crecemos nosotros, el profesorado:
A veces se piensa que el profesorado es el que tiene la misión de enseñar, pero en realidad nuestras alumnas son nuestras mejores maestras… Con cada pregunta inesperada, con cada sonrisa regalada y con cada dedito levantado que abre su curiosidad por el entorno que les rodea y sus ganas de aprender. Ellas nos obligan a superarnos, a buscar nuevas formas a enseñar, a tener paciencia, a respetar cada ritmo de aprendizaje y a poner el corazón en lo que hacemos… El día a día en clase con nuestras pequeñas nos recuerda por qué nuestra vocación tiene tanto sentido y nos carga las pilas para ser cada día mejor y más cercanas.
3. Crece nuestro colegio:
Las obras que comenzaron a finales de junio del curso pasado son la prueba visible de este crecimiento.
Dentro de un año nuestro cole será todavía más bonito y acogedor: tendremos una guardería que permitirá a los más pequeños empezar su camino junto a esta familia que lleva más de 85 años en el barrio de las Delicias. Tres nuevas aulas de infantil para que el aprendizaje arranque con fuerza desde los primeros pasos y un patio renovado donde las risas, los juegos y los partidos improvisados serán uno de los mejores momentos del día… Os adelantamos que habrá alguna sorpresa más, que estamos deseando compartir con vosotros, porque también creemos en la ilusión de lo inesperado.
4.Crecemos junto a Dios:
No todo el crecimiento se mide en aulas, paredes, ladrillos y metros cuadrados. En nuestro colegio queremos crecer también en lo más profundo: en nuestra relación con Dios. Por eso apostamos con fuerza por la pastoral, para acercar al alumnado a su dimensión trascendental y para que descubran que la fe es un tesoro regalado que da sentido a la vida. Las celebraciones, los momentos de oración, las campañas solidarias o las convivencias son espacios donde sembramos algo que no se ve, pero que transforman los corazones.
Nuestro objetivo: un corazón se construye entre todos.
Amor al trabajo bien hecho, amor a la tarea de educar, amor y respeto a la buena convivencia que se respira en cada clase, agradecimiento a las familias que confían en nosotros y amor a cada una de nuestras alumnas, que son el verdadero centro de nuestra labor.
Queremos ser una comunidad que aprende, que construye juntos, que comparte, que sueña y que camina unida.
Cada día será una nueva oportunidad para colocar un nuevo ladrillo en ese corazón común, un ladrillo hecho de amistad cuando compartimos en el patio, de esfuerzo cuando estudiamos, de alegría cuando celebramos juntos y de perdón cuando nos reconciliamos. Pero también queremos tener en cuenta los “ladrillos invisibles”, lo que va a sostenerlo todo, que es poner a Dios en el centro de nuestras vidas y mejorar cada día nuestra relación con Él. Porque crecer juntos solo tiene pleno sentido si lo hacemos también de la mano de Aquel que es AMOR.
En este camino no estaremos solos, nos acompañará siempre el ejemplo de nuestra querida Santa Ángela de la Cruz, que nos enseña que crecer desde el amor significa ponerse al servicio de los demás, viviendo desde la sencillez y confiar plenamente en Dios.
Ella nos inspira a construir un colegio donde cada sonrisa, cada ayuda desinteresada, cada mano amiga y cada gesto pequeño se convierte en cimientos firmes de un mundo mejor.
Por eso queremos seguir “Creciendo junto a Ti”, queremos crecer con nuestras familias, con nuestro alumnado, crecer también junto a Dios y a la espiritualidad que Santa Ángela nos regaló, para que nuestro colegio siga siendo un lugar donde florezcan, no solo los conocimientos, sino también la fe, la esperanza y, sobre todo, el amor.